Y si te digo que nunca pensamos en llegar hasta acá, créeme
que no te miento.
Pisamos por primera vez el complejo y ya nos habíamos
comido seis, metimos solo tres y nos habíamos puteado los 11 que estábamos
adentro de la cancha. Era un amistoso obvio, pero habíamos empezado con el pie
izquierdo y nos habían vacunado de lo lindo.
El partido siguiente jugamos con una calentura que
todavía me la acuerdo, nos quedamos con el primer partido del campeonato y la
felicidad en la carita de Luquitas lo decía todo “había arrancado el Necker”.
Después de esos dos partidos habremos jugado 20 más, perdimos
3, empatamos 6 y ganamos los otros que quedan. Estoy seguro que no somos el
mejor equipo, ni que tenemos a los mejores jugadores del torneo. Pero les
aseguro que el sacrificio, el esfuerzo y la amistad que hicieron estos pibes por este equipo, fue increíble.
Si tengo que darte motivos para justificar lo anterior,
no me alcanzarían los caracteres de esta nota, pero te la hago corta, lo
dejaron todo siempre (menos algunos que siguen saliendo de joda). Mas allá de eso, solo quedan 240 minutos más para jugar, para compartir cancha juntos y para seguir disfrutado de las cosas lindas que logramos.
Quizás nunca pensé que ibamos a llegar a conseguir todo esto, pero que en tres fechas el Necker va a salir campeón, de eso no tengo dudas, asique "créeme que no te miento".


